Los coyotes, los cánidos adaptables de América del Norte, viven en grupos sociales comúnmente conocidos como manadas. A diferencia de las rígidas jerarquías de las manadas de lobos, las manadas de coyotes suelen centrarse en una pareja reproductora y su descendencia inmediata. Esta estructura familiar no es sólo una peculiaridad de su comportamiento; es la clave de su éxito en una amplia gama de entornos.
Cómo se forman las manadas de coyotes
Los coyotes (Canis latrans ) no siempre viajan en grupos grandes y coordinados. La mayoría de las veces forman pequeñas unidades formadas por una hembra reproductora, su pareja y su camada actual. Estos paquetes no son sólo para mostrar; son vitales para la supervivencia. En primavera, los cachorros nacen en madrigueras donde los padres y los hermanos mayores trabajan juntos para criarlos, compartiendo las tareas de alimentación y protección.
Este enfoque cooperativo se extiende a la defensa del territorio, especialmente durante la temporada de reproducción. Ya sea en la naturaleza o expandiéndose a áreas suburbanas, las manadas de coyotes mantienen un área de distribución que puede abarcar kilómetros. Su adaptabilidad es sorprendente; prosperan en Canadá, Nueva Inglaterra e incluso Centroamérica, ajustando su comportamiento según el hábitat y la disponibilidad de presas.
Por qué encaja “Pack”: caza y comunicación
El término “manada” les conviene a los coyotes porque enfatiza su naturaleza colaborativa. Mientras que un solo coyote puede cazar presas pequeñas como conejos y ratones, una manada puede coordinarse para cazar animales más grandes, como ciervos. Esto es especialmente cierto en regiones donde los coyotes se han hibridado con lobos, aumentando su tamaño y capacidad de caza.
Pero las manadas no se tratan sólo de cazar. Aullar es una forma crucial de comunicación. Un coro de coyotes aúlla por la noche no es un ruido aleatorio; es una forma para que los miembros de la manada indiquen su ubicación, refuercen los límites territoriales y adviertan a los rivales. El sonido también puede incluir los aullidos juguetones de los cachorros cerca de sus guaridas, creando el sonido reconocible y en capas que muchos asocian con estos animales.
Dieta y variedad
Los coyotes son depredadores oportunistas con una dieta diversa:
- Pequeños mamíferos (roedores, topillos)
- Aves y reptiles
- Carroña dejada por otros depredadores.
- Materia frutal y vegetal
Su adaptabilidad les permite prosperar tanto en pastizales silvestres como en vecindarios suburbanos. A diferencia de los lobos, que a veces evitan a los humanos, los coyotes han aprendido a coexistir, cambiando a menudo su actividad para evitar encuentros diurnos.
Una estructura flexible
Los coyotes no forman grandes colonias como las hormigas ni manadas como los ciervos. Su estructura social es más parecida a la de los perros domésticos, aunque todavía distinta de los sustantivos colectivos aplicados a otros animales (un merodeador de zorros, un merodeador de cocodrilos). Los coyotes occidentales son generalmente más pequeños y ocupan hábitats abiertos, mientras que los coyotes orientales tienen cierta ascendencia de lobo debido a la hibridación histórica. A pesar de estas diferencias regionales, el comportamiento de su manada sigue siendo consistente.
En toda su amplia distribución, los coyotes demuestran una flexibilidad notable. Ya sea en pastizales silvestres o en vecindarios suburbanos, forman manadas para criar cachorros, defender el territorio y cazar de manera eficiente.
Esta estructura social flexible es precisamente la razón por la que los coyotes han prosperado mientras otras especies luchan. Su capacidad para adaptarse y cooperar los convierte en una fuerza resiliente en el panorama norteamericano.


























