Los sustantivos colectivos (esos términos extravagantes y a menudo poéticos para referirse a reuniones de animales) añaden un toque de fantasía a la biología. Si bien los científicos utilizan terminología precisa, el idioma inglés ha favorecido durante mucho tiempo descripciones más evocadoras. Por ejemplo, un grupo de lagartos no es una “colonia” ni un “montón”; es un salón de lagartos.
Los orígenes de los sustantivos colectivos coloridos
La tradición proviene de prácticas más antiguas del idioma inglés, donde naturalistas y escritores crearon etiquetas memorables para grupos de animales. Estos no nacieron por necesidad científica sino por el deseo de capturar la esencia de los propios animales. Considere estos ejemplos:
- Una manada de leones (que evoca su porte regio)
- Un asesinato de cuervos (que refleja su siniestra presencia)
- Un choque de rinocerontes (que describe sus poderosos movimientos)
- Un banco de peces (que imita su nado sincronizado)
- Un celo de las cebras (capturando su comportamiento energético)
Algunos sustantivos colectivos incluso describen cómo se reúnen los animales. Un golpe de medusas sugiere la forma en que flotan juntas, mientras que un nudo de ranas evoca una imagen de cuerpos enredados. Estas palabras no son arbitrarias; están diseñados para pintar una imagen en nuestras mentes.
Por qué Lizards Lounge
El término “salón de lagartos” es particularmente apropiado dado su comportamiento. Los lagartos son reptiles y dependen de fuentes de calor externas para regular su temperatura corporal. Un grupo de ellos tomando el sol sobre una roca cálida (cuerpos planos que absorben la luz del sol) parece un salón de descanso. Si bien muchos lagartos son solitarios y territoriales, se toleran entre sí donde abunda la comida o los lugares para tomar el sol.
Más allá de los lagartos: un mundo de términos colectivos
Otros reptiles también se reúnen en grupos. Cocodrilos y caimanes toman el sol juntos a lo largo de las orillas de los ríos, mientras que las serpientes de cascabel pueden compartir guaridas comunales durante los meses más fríos. Las tortugas suelen agruparse en troncos. Pero estos comportamientos no implican necesariamente estructuras sociales complejas. Los sustantivos colectivos son más descriptivos que analíticos.
Sustantivos colectivos: un puente entre ciencia e imaginación
Estos términos no se utilizan mucho en la investigación formal, pero hacen que la ciencia sea más accesible y convierten las clasificaciones áridas en algo memorable. Muchos provienen de manuales de caza medievales o fueron acuñados posteriormente para entretenimiento. Nos recuerdan que el lenguaje no se trata sólo de precisión; también es una herramienta para la observación y el asombro.
Los sustantivos colectivos hacen que la ciencia sea más accesible. Convierten la clasificación seca en algo vívido y más fácil de recordar.
Aprender estas palabras nos anima a notar patrones en el reino animal, desde la forma en que las aves se reúnen hasta la forma en que los depredadores forman manadas. En última instancia, el lenguaje da forma a cómo percibimos el mundo natural.

























