Las plantas de interior prosperan en el interior adaptándose a condiciones estables, incluso sobreviviendo a las inclemencias del tiempo. Pero las hojas marrones y crujientes generalizadas indican un problema que requiere atención. He aquí por qué sucede y qué hacer al respecto.

1. Falta de agua: la causa más común

Si se ha saltado su programa de riego habitual, es probable que la culpa sea la deshidratación. Ya sea por viaje o por descuido, las plantas muy secas necesitan una intervención inmediata. Riegue abundantemente hasta que el líquido escurra por la base de la olla. Regar por el fondo (colocar la maceta en un depósito de agua) es ideal, ya que permite una rehidratación lenta y profunda. Si bien los daños pasados ​​no pueden revertirse, esto garantiza la supervivencia para el crecimiento futuro.

2. Baja humedad: el problema del aire en invierno

El clima frío significa aire más seco, especialmente en interiores con sistemas de calefacción funcionando. Muchas plantas de interior necesitan una humedad mayor que la que proporcionan las condiciones invernales. La mejor solución es colocar un humidificador cerca. La agrupación de plantas crea un microclima húmedo localizado, pero esto funciona mejor en espacios cerrados. Las bandejas de nebulización o de guijarros no son efectivas para aumentar significativamente la humedad.

3. Demasiada luz solar: quemaduras inesperadas

Si bien las plantas de interior necesitan luz, la exposición excesiva (especialmente desde ventanas orientadas al sur o luces de cultivo) puede provocar quemaduras solares. Aparece como manchas pálidas y secas en tonos tostados, amarillos, marrones o naranjas. Mueva las plantas afectadas a un lugar menos intenso o filtre la luz con una cortina transparente. Si el nuevo crecimiento es normal, ha encontrado el equilibrio adecuado.

4. Fertilización excesiva: un error de invierno

Las plantas de interior necesitan nutrientes sólo durante el crecimiento activo (primavera/verano). Fertilizar plantas inactivas en invierno daña las raíces y las hojas. Si sospecha esto, deje de fertilizar inmediatamente. Enjuague la tierra con agua varias veces para eliminar el exceso de nutrientes; Los casos severos pueden requerir trasplante en suelo fresco.

5. Infestaciones de plagas: problemas ocultos

Las plagas chupadoras de savia (como los ácaros) hacen que las hojas se enrollen, se marchiten y se pongan marrones. Busque masas algodonosas, membranas, insectos o melaza pegajosa. Trate las infestaciones rápidamente con jabón insecticida o aceite hortícola, siguiendo cuidadosamente las instrucciones de la etiqueta. Para infestaciones pequeñas, frote las plagas con un hisopo de algodón empapado en alcohol.

En conclusión, las hojas marrones en invierno no son una sentencia de muerte. Si comprende las causas comunes y aplica las soluciones adecuadas, podrá mantener sus plantas de interior prosperando durante todo el año. La clave es ajustar las rutinas de cuidado a las condiciones de la temporada.

попередня статтяCuándo usar Quick Wash: los expertos en lavandería lo explican