Espolvorear pimienta de cayena en el jardín no es sólo otro cuento de viejas. Es un truco sorprendentemente práctico que está ganando terreno entre los jardineros que buscan un control natural de plagas. El truco está en la capsaicina, el compuesto que hace que los pimientos sean picantes. Los animales como los ciervos, los conejos y las ardillas encuentran esta sensación de ardor muy desagradable, lo que los hace menos propensos a masticar las plantas.

Cómo funciona la pimienta de cayena

La idea es simple: un ciervo que está mordisqueando encuentra la pimienta, le arde la boca y sigue adelante. El horticultor Justin Hancock confirma que esto puede funcionar, pero señala las desventajas. La pimienta de cayena necesita una reaplicación frecuente después de la lluvia, el rocío o los vientos fuertes. Sin tensioactivo (una sustancia que ayuda a la pimienta), se elimina fácilmente. Además, es ineficaz contra las aves y está dirigido únicamente a los mamíferos.

Más allá de Cayenne: otras soluciones basadas en despensa

Muchos jardineros recurren a productos básicos de cocina como alternativas naturales a los productos químicos comerciales. Aquí hay algunos que pueden funcionar:

  • Jugo de limón: Mantiene alejadas a las hormigas cuando se diluye en un aerosol.
  • Aceite de menta: Disuade a las hormigas, los ácaros y los pequeños roedores con su fuerte aroma.
  • Ajo: Repele moscas y pulgones gracias a su compuesto antifúngico, la alicina.
  • Polos de café: Disuade caracoles y babosas mientras enriquece el suelo.
  • Cáscaras de huevo: Crea barreras que las babosas y caracoles no cruzarán, beneficiando también al suelo.

Control natural de plagas más sólido

Si quieres algo más confiable, considera estas opciones:

  • Plantación complementaria: Ciertas plantas repelen las plagas cuando se cultivan junto con otras. (por ejemplo, las caléndulas disuaden a los nematodos).
  • Insectos beneficiosos: Las mariquitas y las crisopas se alimentan de pulgones y otros insectos dañinos.
  • Tierra de diatomeas: Un polvo fino elaborado a partir de algas fosilizadas; corta los exoesqueletos de los insectos.
  • Barreras físicas: Las redes de malla o las cercas evitan que plagas más grandes lleguen a las plantas.

El control natural de plagas requiere paciencia y experimentación. Lo que funciona para un jardín puede no funcionar para otro. Pero al combinar estos métodos, puede reducir la dependencia de productos químicos agresivos y al mismo tiempo proteger sus plantas.

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