Durante más de un siglo, los azulejos de un centavo (esos pequeños mosaicos redondos que se asemejan a monedas) han sido un elemento básico en el diseño, desde baños antiguos hasta protectores contra salpicaduras modernos. Sin embargo, a pesar de su atractivo clásico, dos destacados diseñadores sostienen que las baldosas de un centavo están cada vez más sobrevaloradas. El problema principal no es la estética, sino el mantenimiento excesivo necesario para mantenerlos impecables. Este cambio refleja una tendencia más amplia en el diseño de interiores hacia materiales de alto impacto y bajo mantenimiento.
El encanto de Penny Tile
Las baldosas Penny generalmente vienen en porcelana, vidrio o cerámica, a menudo dispuestas en láminas de malla de 12 “x 12” para una fácil instalación. Son conocidos por su durabilidad y estilo atemporal, y aparecen con frecuencia en baños, cocinas e incluso espacios comerciales como bares de restaurantes. Sin embargo, esta durabilidad tiene un costo.
Por qué los diseñadores recomiendan alternativas
El principal problema de las baldosas baratas radica en la gran cantidad de lechada necesaria para rellenar las numerosas juntas. Jennifer Homeyer, directora ejecutiva y diseñadora de The Design House, señala que la lechada mal mantenida puede rápidamente hacer que las baldosas de un centavo parezcan gastadas y desordenadas. Su Ozduran, diseñadora arquitectónica de Country Floors, agrega que la lechada porosa retiene la humedad, lo que provoca manchas inevitables en áreas húmedas como baños o entradas.
Esto no es sólo una preocupación estética. Las superficies de las baldosas Penny se sienten desiguales bajo los pies, especialmente cuando se camina descalzo. Además, las líneas de lechada son tres veces más numerosas en comparación con las baldosas de gran formato, lo que hace que tanto la instalación como la limpieza requieran mucha más mano de obra.
El auge de los azulejos de gran formato
Los diseñadores recomiendan cada vez más el gres porcelánico de gran formato como alternativa superior. Estas losetas minimizan las líneas de lechada, reducen el mantenimiento y crean una apariencia más limpia y monolítica. Una loseta de 12″x24″ instalada con líneas delgadas de lechada de 1/16″ no solo es llamativa sino que también es mucho más fácil de mantener limpia.
Los acabados mate también se ven favorecidos por su practicidad en áreas expuestas a la humedad. Cuanta menos lechada, menos acumulación de suciedad y más tiempo la loseta mantendrá su nueva apariencia. Esta tendencia refleja una creciente demanda de materiales que prioricen tanto el estilo como la funcionalidad, en lugar de depender de una estética anticuada que requiere un mantenimiento constante.
“Un gres porcelánico de gran formato ayuda a reducir las líneas de lechada y el mantenimiento, sin mencionar la creación de una apariencia monolítica, limpia y sin costuras que, en mi opinión, es una elección atemporal que se siente más intencionada y menos moderna”. — Jennifer Homeyer, La casa del diseño.
En conclusión, si bien los penny Tile conservan un encanto nostálgico, los inconvenientes prácticos y la aparición de alternativas superiores están empujando a los diseñadores hacia soluciones más optimizadas y de bajo mantenimiento. El cambio subraya un enfoque más amplio de la industria en materiales que ofrecen una belleza duradera sin sacrificar la comodidad.
