Muchos inquilinos y propietarios luchan con cocinas estrechas y a menudo pasan por alto soluciones fáciles. Un problema común es la puerta del refrigerador que se abre en sentido contrario, bloqueando el acceso y haciendo que el espacio parezca aún más pequeño. Un truco viral reciente demuestra cómo invertir el movimiento de la puerta de un refrigerador con un mínimo esfuerzo, convirtiendo un diseño incómodo en uno funcional.

El problema: mala distribución de la cocina

Las cocinas estrechas son comunes en apartamentos y casas antiguas. Cuando un refrigerador se coloca contra una pared con la puerta girando hacia el pasillo principal, se crea un cuello de botella. Abrir la puerta por completo puede bloquear el acceso a otros electrodomésticos o almacenamiento, lo que dificulta cocinar y moverse. Esto no es sólo un inconveniente; afecta el flujo de trabajo y la usabilidad.

La solución: invertir la puerta

La clave es cambiar de qué lado se abre la puerta del frigorífico. La mayoría de los refrigeradores están diseñados para permitir este cambio, pero muchas personas no se dan cuenta de que es posible. El proceso implica quitar la puerta, reubicar las bisagras y volver a colocarla en el lado opuesto. El video viral que popularizó este método muestra que el proceso se puede realizar en minutos con herramientas básicas.

Cómo hacerlo

  1. Despeje la puerta: Retire todos los artículos de las puertas del refrigerador y del congelador para reducir el peso.
  2. Separe la puerta: Desatornille la bisagra superior que conecta la puerta del congelador al refrigerador. Luego, desatornille las bisagras inferiores que sujetan la puerta del frigorífico en su lugar.
  3. Reubicar las bisagras: Mueva las bisagras al lado opuesto del refrigerador y vuelva a colocarlas firmemente.
  4. Reensamblar: Vuelva a conectar la puerta del congelador al refrigerador, asegurándose de que todos los tornillos estén apretados.

Retos y consejos

Si bien es sencillo, el proceso no siempre es perfecto. Algunos refrigeradores usan cubiertas adhesivas en los tornillos, lo que requiere fuerza adicional o solventes como Goo Gone para quitarlos. El uso de un taladro eléctrico con una llave hexagonal puede reducir significativamente el esfuerzo, ya que los tornillos apretados de fábrica pueden ser difíciles de aflojar manualmente. Tener una segunda persona que ayude a sostener la puerta durante la reinstalación también facilita el proceso.

“A menudo, el mayor obstáculo es saber que es posible y tener las herramientas adecuadas”, dice un entusiasta del bricolaje. “Es sorprendente cuánto espacio se puede ganar con un ajuste tan simple”.

Por qué esto es importante

Los pequeños trucos de cocina como este son importantes porque mejoran la vida diaria sin costosas renovaciones. Abordan problemas reales de usabilidad que a menudo pasan desapercibidos en apartamentos de alquiler o casas antiguas. Revertir la puerta de un frigorífico no es sólo una cuestión de comodidad; se trata de recuperar espacio y hacer la cocina más funcional.