Los electrodomésticos de acero inoxidable han pasado de ser una mejora deseable a una expectativa básica para muchos compradores de viviendas. Si bien no venderán por sí solos una propiedad en mal estado, los compradores modernos ahora esperan el acero inoxidable como señal de una cocina bien cuidada. Este cambio es importante porque pone de relieve la rapidez con la que evolucionan los gustos en el sector inmobiliario, lo que obliga a los vendedores a adaptarse para seguir siendo competitivos.
La evolución de las expectativas
Los agentes inmobiliarios de todo Estados Unidos informan que el acero inoxidable ya no es un factor “sorpresa”. Ryann Brier, un agente con sede en Michigan, señala que el 75% de los agentes está de acuerdo: el acero inoxidable ahora se considera una necesidad. Ya no se trata de lujo; indica que es probable que la casa esté actualizada y sea menos propensa a reparaciones costosas e inmediatas. Las cocinas suelen dictar cómo los compradores perciben el resto de la casa, por lo que una cocina moderna y bien equipada les tranquiliza.
Sin embargo, el simple hecho de tener acero inoxidable no salvará una lista con problemas más profundos. Es una ayuda, no una cura milagrosa. Los vendedores todavía necesitan abordar problemas fundamentales antes de confiar en los acabados de los electrodomésticos para cerrar el trato.
La cohesión y la funcionalidad importan más
Más allá de la estética, los compradores priorizan la funcionalidad y la cohesión. Omer Reiner, presidente de FL Cash Home Buyers LLC, enfatiza que los electrodomésticos que no coinciden o están visiblemente anticuados van en contra de una venta. Los compradores quieren imaginarse viviendo en ese espacio, y las características inconsistentes de la cocina interrumpen ese proceso mental.
En los mercados de gama media, basta con utilizar acero inoxidable a juego. Pero en los vecindarios de mayor nivel, los compradores esperan una experiencia llave en mano, lo que significa que los electrodomésticos deben estar alineados en calidad y estilo. Para competir por el mejor precio, los vendedores deben invertir en un paquete de electrodomésticos coherente.
Más allá del acero inoxidable: el panorama general
Levi Rodgers, fundador de Levi Rodgers Real Estate Group, aconseja a los vendedores centrarse en el estado general de la cocina en lugar de centrarse únicamente en los acabados. La limpieza, el hardware adecuado y la ausencia de daños visibles importan más que el material en sí. Los compradores modernos se sienten cada vez más atraídos por la practicidad.
Se destacan las huellas dactilares y las manchas, lo que genera interés en acabados resistentes a las manchas e incluso el resurgimiento de los electrodomésticos esmaltados. Los compradores primero evalúan el diseño, la iluminación, los gabinetes y el flujo antes de centrarse en los electrodomésticos. El acero inoxidable a menudo se convierte en el factor decisivo entre hogares similares, pero no es el factor definitorio.
Si bien el acero inoxidable puede que ya no sea llamativo, todavía juega un papel muy importante en la forma en que los compradores evalúan una casa.
En conclusión, el acero inoxidable sigue siendo un componente fundamental de las ventas de viviendas modernas, pero su influencia ha cambiado. Ya no es una característica destacada sino más bien una expectativa no negociable. Los vendedores deben priorizar la coherencia, la limpieza y el estado general de la cocina para maximizar sus posibilidades de éxito.
