Un dormitorio limpio y ordenado es un componente clave del bienestar moderno. Sin embargo, muchas mesas de noche se convierten rápidamente en superficies que abarcan todo el desorden diario. Los organizadores profesionales comparten lo que los minimalistas no guardan al lado de sus camas y dónde pertenecen realmente esos artículos. No se trata sólo de estética; se trata de crear un ambiente de sueño más tranquilo y sin distracciones.

Cosméticos: ocultos, no mostrados

Muchas personas mantienen bálsamos labiales, cremas de manos u otros cosméticos al alcance de la mano en sus mesas de noche. Los minimalistas, sin embargo, evitan esto por completo. Según Eryn Donaldson, fundadora de The Model Home, los cosméticos visibles hacen que una mesita de noche parezca una “mini farmacia”.

En cambio, estos artículos se guardan en cajones o bolsas. Esto reduce el desorden visual y mantiene una atmósfera más tranquila en el dormitorio.

Cargadores y tecnología: fuera de la vista, fuera de la mente

Los cables y dispositivos de carga son otro problema común en las mesitas de noche. Donaldson señala que “los cables arruinan el ambiente rápidamente”. Los minimalistas ocultan los cables mediante estaciones de carga o cestas, o trasladan toda la configuración a otra habitación.

Algunos incluso mantienen sus teléfonos en un espacio separado para evitar que se desplacen a altas horas de la noche. Esta táctica no sólo ordena la mesa de noche sino que también promueve mejores hábitos de sueño.

Libros y cuadernos: uno a la vez

Si lees antes de dormir, es fácil que se acumulen libros. Los minimalistas limitan la mesa de noche al formato actual de solo lectura. Los libros terminados se guardan en estanterías o se donan. Esto evita que montones de material de lectura ocupen el espacio.

Gafas y contactos: almacenamiento optimizado

Las gafas y las lentes de contacto pueden convertirse rápidamente en imanes del desorden. Si bien los minimalistas no los eliminan, los contienen. Evite tener varios pares de vasos en la mesa de noche y guarde los lentes de contacto y las soluciones en el baño.

Decoración variada: menos es más

No es necesario que la mesa de noche esté vacía, pero se desaconseja el exceso de baratijas. Los objetos pequeños pueden volcarse fácilmente y crear desorden. Cocchiaro guarda solo una planta o un marco significativo en su mesa de noche.

Joyería suelta: almacenamiento designado

Quitarse las joyas antes de acostarse es común, pero dejarlas en la mesa de noche es una receta para la pérdida de artículos. Los minimalistas colocan las joyas en una caja designada. Esto protege piezas valiosas mientras mantiene el orden.

Vasos vacíos: una opción prohibida

No encontrarás una mesita de noche minimalista llena de vasos, latas o tazas vacías. Este hábito genera desorden y posibles derrames. La solución es sencilla: llevar los vasos a la cocina inmediatamente después de su uso.

En conclusión, una mesita de noche minimalista prioriza la funcionalidad y la tranquilidad. Al mantener los elementos innecesarios fuera de la vista, estos espacios se vuelven más propicios para un sueño reparador y un estilo de vida menos desordenado. La clave es la intencionalidad: conservar sólo lo esencial y almacenar todo lo demás adecuadamente.